La clave se encuentra en unas proteínas, conocidas por sus propiedades supresoras tumorales, y que ahora se sabe que regulan la cantidad de grasa que almacena el hígado y cuyo manejo podría revertir la esteatosis o hígado graso, según publica Nature Comunications.
from Noticias de diariomedico.com http://ift.tt/2pY7rdM